Cada estudio documenta su diseño, sus instrumentos y su procesamiento. La calidad no es una promesa: es un proceso que se puede revisar paso a paso, del muestreo al informe final.
El mismo proceso documentado, sin importar el tamaño del proyecto.
Qué se quiere saber, de quién y para decidir qué. Sin esto claro, no arranca el estudio.
Método cuantitativo, cualitativo o mixto según el problema — no según la moda. Instrumentos testeados antes de salir a campo.
Datos tratados con anonimato garantizado y criterios explícitos, de la base cruda al hallazgo.
Resultados presentados para decidir, no para archivar. Con sus límites dichos de frente.
El método lo elige el problema a responder, no la costumbre. Combinamos cuantitativo y cualitativo según lo que haga falta.
Según el problema a responder, no según la moda: cuantitativo, cualitativo o mixto, con instrumentos testeados antes de salir a campo.
Que el diseño, los instrumentos y el procesamiento de cada estudio quedan documentados por escrito — se puede revisar paso a paso, no es una caja negra.
Con protocolos de confidencialidad en la recolección y el procesamiento — el detalle específico se acuerda según el tipo de estudio.
// respuesta con propuesta metodológica, sin compromiso